“Cherry Tree” By sanhell – One Shot

 

Un enorme cerezo será testigo de la más hermosa y triste historia de amor que jamás se haya contado.

”Juntos para siempre”

El amor nunca muere Parte (1/2)

17 de Junio de 2011

–– ¿Recuerdas el día en que nos conocimos? ––Tom dio un largo suspiro, pasando una mano por sus negras trenzas. Había decidido deshacerse de sus rubias rastas, no quería que los recuerdos le siguieran atormentado a cada momento –– ¿Recuerdas cómo éste cerezo fue nuestro cómplice? ¿Cómo éste cerezo fue el único testigo del más sincero, profundo y puro, amor? –– Su voz se empezaba a quebrar–– Nuestro amor ––las lágrimas amenazaban con salir de sus ojos ––. No sabes lo mucho que extraño esos días en los que te tenía conmigo a todas horas. Esos besos inocentes, esas tiernas caricias, esas palabras sinceras que salían de tu dulce boca. No sabes cuánto te extraño, mi amor… ––y sin más se echó a llorar como un niño pequeño.

 

17 de Junio de 2004

–– ¿Qué es eso tan importante que me tenías que decir, Tom? ––preguntó sonriente Bill; un muy hermoso pelinegro de ojos almendrados; nariz pequeña, bien formada; labios carnosos, rosados; cuerpo delgado; con blanca y delicada piel. Ese hermoso pelinegro por el cual Tom había suspirado los últimos dos años. Del cual se había enamorado desde que lo conoció un verano cuando le habían transferido a la escuela de Bill.

––Yo… este, yo… Te traje esto…  ––nervioso le tendió una pequeña caja negra adornada por un moño dorado. Un día antes había pagado bastante en una tienda para que la decoraran.

––Tom, ¡Gracias! ¡Te acordaste! ––se encontraba completamente emocionado por el regalo. Ese día era su cumpleaños número quince. Había salido casi corriendo de la comida que ofrecían sus padres en su casa, pues recibió una llamada de Tom citándolo en aquel hermoso cerezo chino, que estaba en un terreno deshabitado. No le importó dejar botada su fiesta sólo para estar con su mejor amigo y amor de su vida, desde hace dos años: Tom.

––Cómo se me iba a olvidar, he estado dos años a tu lado. No me perdonaría que se me olvidara una fecha tan importante como ésta.

Sonaba tan tierno y sincero, que al menor se le encogió el corazón de sólo escucharlo––. Tomi, ¡Eres genial! ––dijo Bill, para después abrazar fuertemente a Tom. Éste no dijo nada, sólo correspondió el cálido abrazo––  .Me dijiste que tenías algo que decirme. ¿Qué es? ––Era algo impaciente y no quería esperar más por lo que Tom le diría. No sabía por qué, pero tenía la corazonada de que esa tarde sería inmensamente feliz.

––Bill, quería decirte que… ––sonaba demasiado nervioso y se mordía los labios constantemente, jugando con el piercing que tenía en el labio inferior–– Hemos sido amigos por más de dos años. Tú me conoces a la perfección, yo te conozco a la perfección. Nos complementamos como uno solo. Nunca nos ocultamos nada ––hizo una leve pausa––. Eres hermoso, Bill Trümper. Ya no puedo seguir negándolo, simplemente ya no quiero ocultar lo que siento por ti… ya no más. Porque si sigo callando sé que pronto me consumiré ––evitaba el contacto visual con Bill. Se moría de vergüenza, sentía su mejillas ponerse rojas, pero no le importaba, necesitaba decírselo. ¡Era ahora o nunca! ––. Bill, yo… yo…

––Yo te amo, Tomi ––terminó Bill. 

Inmediatamente después de escuchar eso, Tom levanto la vista sorprendido. ¿Había escuchado mal? ¿Había dicho que lo amaba?

––Yo te amo, Tomi ––repitió––. ¿Eso era lo que me tenías que decir, que me amas? ––se atrevió a preguntar, hablando con un tono de voz inocente, pero a la vez seductor.

––S… Sí, Te amo, Bill. Te he amado desde el primer momento en que te vi. Desde el primer momento en que me miraste con esos hermosos ojos, desde el primer momento que me hablaste… ¡TE AMO! ––no quería esperar más y le dio un fuerte abrazo a su pelinegro; tan fuerte que podía sentir que el aire estaba faltando y que sus costillas empezaban a doler.

–– ¿Estoy soñando, Tomi? Dime que no es así ––Bill no podía seguir reteniendo las lágrimas y se echó a llorar de felicidad. Todo le parecía tan irreal, aún no asimilaba bien la situación. Bill había estado enamorado secretamente de su mejor amigo, ahora Tom le decía que lo amaba, nunca imaginó sentirse más feliz.

––No, no estás soñando. Y si esto es un sueño, sólo pido… ¡Nunca me despiertes! ––Dijo dramáticamente el de rastas para después enterrar más su rostro en el largo cuello de Bill––. Te amo, te amo, te amo ––decía una y otra vez. No podía callar más, no podía dejar de decirlo, no quería perder más tiempo.

––Te amo, Tomi. Gracias por hacerme el hombre más feliz de éste mundo.

Tom deshizo el abrazo para después mirarlo fijamente a lo ojos, perdiéndose en esas hermosas orbes color miel. Esos mismos ojos que lo habían hipnotizado desde el primer día en que le vio. Suavemente y sin dejar de mirarlo subió su mano hasta la mejilla de Bill tocándola delicadamente, dando suaves caricias con su pulgar, empezando a limpiar los rastros de lágrimas que tenía Bill en su rostro. Lágrimas de felicidad

––Tomi… ––habló, haciéndose notar un dulce rubor color rosado en sus mejillas––, bésame.

Mostrando una sonrisa de medio lado, Tom  lentamente se acerco a su hermoso pelinegro. Quitándole un mechón rebelde de su sedoso cabello, sin dejar de mirarle a los ojos, sin siquiera poder respirar, se acerco hasta quedar sólo a unos escasos centímetros de sus apetecibles labios. Sintiendo la respiración de Bill chocar contra su boca, observando cómo cerraba los ojos esperando el tan anhelado beso, sin dejarlo esperar más, cerró distancias entre ellos uniendo sus labios en un dulce bezo; era un beso inocente, un beso pausado, no sabían qué hacer, no querían moverse.

Poco a poco el ritmo se fue elevando, poco a poco cada uno se fue acostumbrando a la nueva sensación. Una sensación hermosa. Tom tomó por la nuca a Bill profundizando aún más su primer beso. Bill no chilló y correspondió gustoso. Poco a poco el beso fue subiendo de nivel y ya no era tan dulce, los dos querían seguir experimentando esa exquisita sensación.

Sintió como Bill le dejaba paso a su inquieta lengua que pedía a gritos entrar en su boca. Exploraba cada rincón de la cavidad bucal del pelinegro, sentía ese piercing que tenía su pequeño en la lengua; ese piercing que tanto le gustaba y más cuando Bill jugaba con el, atorándolo entre sus dientes.

El beso duró varios minutos más hasta que sintieron que les faltaba el aire, sólo entonces se separaron. Los dos se quedaron sin palabras por un instante, observándose fijamente, sonriendo enormemente como dos tontos.

––Billy, no sé si te parezca muy pronto o apresurado ––sudaba notoriamente. Lo que estaba a punto de decir no era fácil para él––, no quiero esperar más, no quiero seguir desperdiciando tiempo sin estar a tu lado ––dijo a modo de susurros mientras acariciaba la mejilla de su pelinegro.

–– ¿Qué quieres decir, Tomi?

––Bill… ¿Quieres ser mi novio? ––preguntó sin rodeos.

–– ¿Novios? ––se cuestionó casi en un hilo de voz que no alcanzo a entender bien el de rastas. Bill no lo podía creer, eso era más de lo que había esperado. Tom quería ser su novio, le estaba pidiendo tener una relación. Emocionado se llevo una de sus finas manos hacia su boca, ahogando un grito de felicidad–– ¡Por supuesto que sí! ––contestó. Enseguida se abalanzó sobre Tom dándole un pequeño beso en la comisura de sus labios.

Tom lo abrazó fuertemente, aferrándose a su ahora novio con cada fibra de su ser. Aún no podía creer lo que pasaba. Era el hombre más feliz que existiera sobre la tierra a sus cortos quince años, y sólo pedía al cielo una  cosa: estar al lado de Bill para siempre, hasta que sus cabellos fueran cubiertos por la fina nieve de la edad.

 

-ACTUALIDAD-

Tom seguía bajo aquel cerezo; hablando con el viento; charlando con las nubes; siendo escuchado por el cielo.

–– ¿Recuerdas lo que me dijiste un día después de tu cumpleaños? ¿Cuando en tu casa abriste el regalo que te di? Nunca lo olvidaré. ¡Nunca! Así pasen mil años. Sueno cursi ¡Lo sé! Pero sé que es la verdad…

 

18 de Junio de 2004

–– ¡Tomiiiii! ––gritaba eufórico Bill, corriendo hacia su ahora novio, en la salida del colegio.

Tom al escucharlo también avanzó entusiasmado hacia él. Maldecía por usar pantalones tan anchos, ropa tan ancha––. Bill, ¿qué pasa? ––preguntó algo asustado cuando lo tuvo frente a él.

––Ya abrí tu regalo, ¡Me encantó! ––casi gritó lo último.  Enseguida, con las mismas energías, sacó de su mochila la pequeña cajita que le había entregado Tom un día antes. Casi se le caía, pues la sacó con tanto entusiasmo, que por poco salía volando de la mochila.

––Oh… ––fue lo único que contestó Tom. Sentía mucha vergüenza, sentía sus mejillas escocer. Tenía miedo, ¿y si Bill pensaba que era un cursi?

––Me lo quería poner hoy… Pero se me ocurrió una cosa mejor ––levantó la mirada haciendo esos ojos de gatito a los cuales nadie se podía resistir––. ¿Me lo pones Tomi? ––preguntó inocente.

Lo que le había obsequiado Tom, era una cadenita de plata pura con forma de llave antigua, incrustaciones de cristal y un grabado en la parte trasera que decía: ‘’Zoom into Me’’.

Con mucho cuidado tomó entre sus manos la cadenita que le había entregado Bill. Cuando su pelinegro se volteo levantándose su largo cabello, mostrándole su fino cuello, delicadamente se la puso––. Listo, pequeño ––anunció el de rastas cuando cerró el broche.

––Gracias, Tomi. ¡No sabes cuánto me gustó! ––Daba palmaditas como un niño pequeño cuando le cumplen un capricho––. ¿Y sabes qué es lo que más me gustó? ––preguntó abatiendo sus largas pestañas. Tom negó con la cabeza.

––No seas tontito. Fue lo que grabaste en la parte trasera: ‘’Zoom into me’’ ––se empezó a acercar lentamente hacia a su novio para susurrarle al oído unas lindas palabras––. Acércate a mí. Sé que estas asustado. Cuando no puedas respirar, estaré ahí. Acércate a mí ––terminó, para después dar un dulce beso en los labios de su amado, importándole muy poco si alguien los miraba.

 

ACTUALIDAD

–– ¿Lo recuerdas? Sé que sí. Como también sé que recuerdas la primera vez que te entregaste a mí. La primera vez que me dejaste tocarte de la manera más intima, de la manera más deliciosa. Esa primera maravillosa vez…

 

17 de Junio de 2007

Tres años, tres maravillosos años; Tres años desde que Tom le pidió a Bill ser su novio. Tres años de amor, de felicidad plena. Su aniversario: eso celebraban Bill y Tom. Y que mejor lugar para celebrar sus tres años de noviazgo, que regresar a aquel lugar donde todo comenzó, regresar de nuevo a aquel cerezo.

––Estamos de nuevo aquí, Tom. Donde todo empezó, donde mi vida se volvió felicidad.

––Estamos de nuevo aquí, Billy. Donde todo se volvió claro, donde nos dimos nuestro primer beso, donde esta historia empezó a escribirse con las más hermosas palabras existentes ––lentamente tomó de las caderas a su pelinegro, apegándolo un poco más a él.

––Tres años, Tom. Tres años de estar a tu lado… ¡Tres maravillosos años! Los mejores de mi vida ––se acercó lentamente a su amado cerrando las distancias, dándole beso. Un beso lento sin querer ir por más, sólo un casto beso, el más puro beso.

––No sabes cuánto te amo. Gracias por estar siempre conmigo, gracias por estar a mi lado cuando más lo necesito, gracias por amarme y gracias por dejarme amarte ––decía mirándolo fijamente a lo ojos, perdiéndose en esa orbes color miel que tanto lo enloquecían.

––Sí, lo sé. Créeme, tu amor me hace tanto bien. Sé que a veces peleamos, que a veces dudo de tu amor, pero, ¿quién no lo hace? ––Los dos rieron–– Gracias por siempre aguantarme, por tolerar todos mis enojos, mis caprichos y mis cambios de humor. Gracias por siempre cuidarme y darme de tu cariño cuando pienso que no puedo más

––Shhh… Te quiero demasiado ––dicho esto, Tom abrazo a su pequeño.

––Tom,  esta noche…––hablaba tímidamente, trabándose con sus palabras. De inmediato el de rastas pudo notar el ligero rubor que había en las mejillas e su pelinegro––… yo… ––evitaba cualquier contacto con sus ojos, cosa que le hizo gracia––. Esta noche yo quiero ser tuyo. Quiero que nuestro amor sea completo. Quiero pertenecerte en cuerpo y alma. Quiero sentir que ya soy completamente tuyo y que nada ni nadie jamás nos separará ––se sentía avergonzado. Tom jamás le había presionado en cuanto a relaciones intimas se trataba, pero sabía que ya era tiempo de entregarse a su amado––. Tom, quiero que me hagas el amor ––habló con más determinación.

Tom para nada se esperaba eso, pero en cierta forma era algo que venía desenado desde hace tiempo, aunque nunca decían nada––. ¿Estás seguro, pequeño? ––quería estar seguro de lo que había escuchado. Él nunca había presionado a Bill, ni siquiera hablaban sobre el tema. Sabía que Bill se entregaría a él cuando estuviera listo, cuando se sintiera preparado, cuando quisiera pertenecer solo a él… Para siempre a él.

––Sí, Tom. Nunca he estado más seguro. Esto es lo que quiero… Te quiero, te deseo ––los dos enamorados se acercaron lentamente. Mirándose penetrantemente a los ojos, cambiando la dulzura por lujuria y deseo.

Tom tomó de nuevo a Bill de las caderas, esta vez apegándolo completamente hacia él. Acaricio uno de sus brazos delicadamente.

Bill no podía con todas las emociones que sentía en su pecho: se sentía tan extraño, tan feliz, tan nervioso––. Tomi, antes de continuar, prométeme una cosa.

––Sí, flaquito, ¿qué cosa? ––preguntó sin dejar de dar pequeños besitos en la suave mejilla de Bill.

––Que pase lo que pase, nunca me dejaras. ¿Me lo prometes?

–– ¡Por supuesto! Aunque no tengo que prometerte nada, pues sabes que yo nunca te dejaré. Nada podrá separarme de ti, ni siquiera la muerte…

Bill quiso llorar de sólo escuchar las sinceras palabras que su amado le decía. Le agradecía a Dios por haberle mandado a Tom, un ser tan especial, bondadoso y hermoso en todos los sentidos––. Gracias ––fue lo que contestó el pelinegro, empezando a besar a su novio.

Tom empezó a acariciar a su pelinegro por debajo de su camisa, paseando su mano por su pálida y suave piel. Sintiéndose un poco avergonzado, pues la piel de su Bill era tan lisa y suave, que sentía que le lastimaba con sus ásperas manos. Pero al parecer a Bill no le importaba, al contrario demostraba que le encantaban sus toques. Repetía entre gemidos su nombre cada que lo tocaba.

Se besaron más desesperadamente, pronto los besos se convirtieron en una guerra de dominio, la cual rápidamente, Bill perdió.

Tom dejándose llevar por el momento, empezó a acariciar la espalda de Bill suavemente hasta llegar con su trasero, dando sin pudor un fuerte apretón; cosa que hizo a Bill soltar un sonoro gemido de placer.

––Hmm… Tomi, hazlo de nuevo ––aquel guarro agarre la había provocado una sensación casi electrizante que recorrió toda su espalda hasta llegar a algún punto sensible de su cerebro, haciéndole gemir casi por inercia. Tom obedeció a su amado y dio otro apretón, haciendo a Bill gemir aún más fuerte––.Oh, Tomi ––seguía repitiendo entre suspiros.

Los minutos pasaban y se seguían acariciando y besando, hasta que lentamente Tom empezó a recostar a Bill entre la gruesa cama de hojas que había en el suelo. Sin dejar de mirarlo a los ojos, quiso preguntarle una última vez––: Bill, ¿seguro que quieres continuar?  ––notaba nervioso a su novio.

Bill asintió mostrándose más seguro, así que Tom siguió con su tarea.

––No pares Tom, quiero ser tuyo… Hazme tuyo ––ante lo dicho, Tom beso de nuevo los labios de su amado, comenzando a levantar la camisa de éste. Bill levantó los brazos para facilitar el trabajo.

Tom quedó maravillado al ver el torso desnudo de su pelinegro tan perfecto, tan hermoso, tan… tan… irreal. No podía creer que tenía a Bill sólo para él, no podía creer cómo una criatura tan perfecta se enamoro de él, no podía creer cómo un chico tan perfecto le pidiera que le hiciera el amor. Se sentía pequeño ante la belleza de su amado.

El pelinegro sonrió al ver como Tom le estudiaba minuciosamente con su mirada––. No te detengas ––suplicó, pues la gran erección que estaba bajo sus pantalones, era casi dolorosa.

Tom obedeció. Comenzó a dar ligeros besos haciendo un camino húmedo con su boca llegando hasta su cuello. Bill echó la cabeza hacia atrás dándole la bienvenida a los deliciosos besos de Tom. Sabía que le quedaría una marca, pues Tom succionaba y daba pequeños mordiscos en su cuello, pero en ese momento nada le importaba, nadie le importaba, únicamente Tom.

Tom se sacó su camisa dejando ver su bien formado y ligeramente bronceado torso, haciendo a Bill la boca agua. El pelinegro le estudió con la mirada, mordiéndose el labio inferior, mostrando en sus ojos la más pura lujuria, el más puro deseo.

Tom se volvió a tirar encima de Bill, volviendo a apoderarse de los labios de su amado. Bill por impulso rodeó a Tom con sus piernas, buscando más contacto, buscando más placer.

––Oh Tomi… Tomi ––seguía repitiendo Bill una y otra vez.

Las caricias subieron de nivel, se tocaban cada parte, buscando desesperadamente esos puntos débiles que les hacían estremecer. Lentamente entre besos y caricias, Tom llegó hasta los pantalones de su pelinegro desabotonándolo, para después bajarlos lentamente. Enseguida Tom se quitó los suyos, quedando así los dos amantes, sólo en su ropa interior.

Se miraron detenidamente a los ojos, buscando una respuesta aun desconocida para una pregunta inexistente; podían perderse en la mirada del otro, ir al cielo y venir de regreso en 1 segundo.

––Tomi ––llamó en voz preocupada––, ¿me dolerá mucho? ––Esa era una pregunta que había estando atormentado su cabeza desde que llegó.

––Un poco, pero te cuidaré y haré que no duela tanto. Jamás lastimaría a mi pequeño

Ante lo dicho Bill se relajó un poco, pues confiaba ciegamente en Tom.

––Relájate, flaquito, todo saldrá bien. Te repito, si aún no estas prep… ––Bill no le dejó terminar, pues lo acalló con un tierno beso.

––Shhhh… esta noche quiero que sea inolvidable ––Bill se acercó a su novio juguetonamente, dando un pequeño mordisco rápido, sin hacer daño, sólo quería jugar un poco.

–– Lo será ––eso alentó a Tom a seguir y empezó a bajar lentamente la ropa interior de su pelinegro. Veía ante la escasa luz de la luna las mejillas sonrojadas de su amado, amaba cuando Bill se sonrojaba. En cuestión de minutos los dos estaban ya desnudos por completo; besándose, acariciándose, amándose uno al otro.

––Nunca te dejaré ir ––murmuró Bill entre besos.

Y entonces se entregó por completo a su amado, dejando a Tom poseer su cuerpo, dejándose tocar de la manera más intima por el amor de su vida. Entregándose al amor, entregándose al placer. Estaba siendo dominado por las caricias de su amado, hipnotizado por las insonoras palabras de la noche.

Esa noche la luna y aquel enorme cerezo, fueron testigos de la entrega más pura, del amor más profundo que jamás haya existido… que jamás volverá a existir, que jamás terminará.

 

ACTUALIDAD 

––Esa noche… Esa noche la llevo grabada aquí ––se llevó un dedo a su cabeza ––, en mi mente, cada noche la recuerdo. Cada noche siento tu perfume recorrer mis sentidos,  la suavidad de tu piel en mis manos. Cada noche siento la dulzura de tus besos contra mis labios, la inocencia de tu mirada sobre mi cuerpo. Cada noche siento tus amorosas palabras en mis oídos. Cada noche, Billy… cada noche te extraño más…

–– ¿Qué nos pasó?… ¿Recuerdas nuestra primera pelea? No duramos enojados por más de unos minutos, ni siquiera sé si eso cuenta como una pelea. Estamos demasiado enamorados como para pelear…

Tom rió nostálgico, empezando a recordar.

 

29 de octubre de 2008

–– ¿Qué mierda quiera que haga? ¿Qué mierda quieres que les invente a mis padres? ––Su voz temblaba ––Ellos están necios con que quieren hacer ese viaje. ¿Qué les digo?

Bill lo miraba sorprendido por sus severas palabras. Quería replicar, pero no podían salir palabras de su boca.

––‘’Papá, mamá, no podre ir al viaje porque prefiero quedarme con mi novio’’ ¡Por supuesto que no puedo decirles eso! Sabes que son unos homofóbicos, me echarían de la casa si se enteraran que somos novios. ¡No puedo hacer nada! ¡Mierda! ¡Sólo serán tres semanas! ¡No te pongas tan histérico! ––terminó, gritando desesperadamente.

––No hay necesidad de que me grites, Thomas. No hay necesidad que hieras mis sentimientos. Si te avergüenza decir que soy tu novio, no hay problema. Pero no olvides que he aguantado tres años, ¡Tres años! ––Los sollozos se hicieron presentes –– Tres años siendo tu novio en secreto. ¿No crees que estés siendo un poco injusto conmigo? ––decía Bill derramando lágrimas. Era demasiado sensible y odiaba que Tom le gritara de esa manera.

–– ¿Injusto? ––Comprendió a su novio y trató de calmarse. Efectivamente estaba siendo muy injusto –– Bill, entiéndeme, no quiero que te dañen. Si escucharas las cosas tan horribles que dicen mis padres cuando hablan sobre parejas del mismo sexo… más de una vez he vomitado de oír tan horrorosas palabras. ¡Tengo Miedo! ¡Puta madre! ¡Tengo miedo de perderte! Sabes que mi padre es capaz de separarnos si se enterara de lo nuestro. ¡Tengo miedo! Te amo demasiado, no soportaría no estar a tu lado ––ahora totalmente calmado, empezó a derramar lágrimas. No le gustaba gritarle a Bill, él sabía que su pelinegro era demasiado noble y ante cada grito simplemente callaba y se aguantaba todo. Inmediatamente con mucho remordimiento, abrazó y besó a su novio.

––No me importa, si tengo que morir, moriré. Pero no quiero esconderme más, ya no quiero amarte a escondidas. Quiero que gritemos a todo el mundo que nos amamos, quiero que todo el mundo sepa que soy tuyo… que tú eres mío.

Tom sonrió ante lo dicho por su novio, para después dar un ligero y tierno beso en su frente––. Si eso quieres, lo haremos. Diremos a todo el mundo que nos amamos, no nos esconderemos más. Dame tiempo, quiero encontrar el momento indicado para que todo el mundo se entere de lo nuestro

––Esperaré lo que sea necesario, pero nunca me dejes… ¡Nunca! ––enterró más su rostro en el cuello de Tom, empezando a sollozar con fuerza.

––Jamás te dejaré. Te amo, te adoro, ya te necesito tanto como el aire para respirar. Si te dejara, es como si renunciara a la vida misma. Y para que estés más tranquilo, mañana le diré a mis padres que no iré al viaje ––Bill lo miró con los ojos chispeantes de ilusión––, inventaré alguna excusa para quedarme contigo… Siempre contigo…

 

ACTUALIDAD 

––Siempre fuimos tan románticos, no desperdiciábamos ningún momento. Queríamos amarnos a cada segundo. Tú me enseñaste lo que es amar, tú me enseñaste lo que es entregarse por completo al amor.

Era tan doloroso recordar momentos tan hermosos al lado de su único y verdadero amor de su vida, pero tenía que hacerlo, quería hacerlo. Quería sacar todos esos sentimientos que se guardaban dolorosamente en su pecho, todos esos sentimientos que le estaba ahogando. Necesitaba recordar junto a Bill los momentos que marcaron para siempre sus vidas.

–– ¿Sabes? Estaba recordando aquel día en que fuimos a la feria local, días después de que mis padres se fueran de viaje y nos dejaran solos por tres semanas. ¿Lo recuerdas?

 

2 de Noviembre de 2008

––Esto es tan hermoso. ¡Gracias! ––Bill se abalanzó hacia Tom, dándole besitos en la mejilla.

Después de inventar una historia lo más creíble posible a sus padres para que le dejaran solo por tres semanas, Tom decidió llevar a su novio a la feria local que venía todos los años por esas fechas. Pensó que eso haría muy feliz a Bill, pues como pareja no salían muy seguido. Esa noche quería tenerlo a su lado y que todo el mundo los vieran, ya le importaba poco lo que dijeran o no de él y de su Billy. Quería que todo el mundo se enterara de que se amaban.

––De nada, pequeño. ¿A qué juego quieres subir primero? ––preguntó mientras tomaba por la cintura a su novio.

Bill pensó un poco paseando su vista por toda la feria, pero después contestó––: A ninguno, mejor vamos por un algodón de azúcar. ¿Sí?

––Lo que tú quieras, pequeño. Uno, dos, tres, veinte… te compraré los algodones que tú quieras.

Bill daba brinquitos ante lo dicho, amaba que lo consintiera tanto, amaba que lo amara tanto. Caminaron hacia el señor que vendía los algodones de azúcar, una vez que estuvieron frente a él, Bill habló––: Disculpe, señor, ¿me puede dar dos algodones de azúcar? ––Pidió amablemente.

–– ¿Qué color?

––Uno verde, y uno morado ––Bill sabía que el color que amaba Tom era el morado. Bill conocía todo acerca de Tom––. Gracias ––dijo una vez que el señor le había dado los algodones. Tom como todo un caballero, había pagado por ellos.

––Amo que conozcas todo sobre mí ––dijo Tom mientras arrancaba un pedazo de su algodón, para después tomar la mano de Bill dulcemente.

––Después de tanto tiempo estando juntos, es normal que conozca todo sobre ti. Es normal que una persona conozca todo sobre su alma gemela, ¿no? ––Tom asintió sonriendo y depositó un besito en los labios de Bill.

Caminaron por todo el parque disfrutando de la noche, comiendo todo tipo de dulces, riéndose sin parar de cualquier cosa chistosa que decían.

¡La noche perfecta! La noche perfecta que todo ser enamorado desearía tener.

 


8 Comentarios para “Cherry Tree” By sanhell – One Shot

  1. Kalaa k

    Aww .. Es el mas hermoso que he leido sin duda . Llore mucho <3 por favor siguelo

  2. aTHz!r!

    NEIN!!!!!
    dime ke no ez lo ke ezthoy penzando!!!
    ez hermozo pero,
    por ke diabloz thiene ke zer thrizthe?!
    no me guztha llorar!!!
    Felizidadez sanhell!!! y graziaz!!!
    yo kiero un novio igual de lindo ke elloz doz!!! ‘pido zer la ke ezkucha loz rekuerdoz (para no dezir el final del shot hehe)’
    Küsse!!!

  3. Lia

    esta lindo <3 aunque me dio pena ): ya quiero leer la segunda parte n_n

  4. dire 2 cosas
    1. AWWWWWWW! LO AMEEEE!
    2. la fecha k puistes del cumple d bill es la fecha de mi cumple! una gran casualidad

  5. llore…lo admito llore una niña pequeña :’c
    me encanto *-*

  6. kmy y enya!!

    tt___tt
    k genial estubo tiernisimaa!!
    ddDX
    k tristee
    k paso kon bill?
    xd
    dinos
    amamos
    cherry tree
    aww
    (,:

  7. ………es demasiado lindo……….pero no quiero pensar en algo malo…… quiero leer la segunda parte ……es increible …..que paso con bill ……la intriga me come viva………CHERRY TREE …..the best….. quiero mas…….. :) <3 saludossssss sanhell…….w.w

  8. Raquel

    me parecio megalindo…quiero la segunda parte…me muero de la intriga

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

msn[email protected]

EnglishFrenchGermanItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanChinese SimplifiedChange to your lenguage

ADVERTENCIA

Esta pagina no pretende ofender a nadie. Si eres homofobico o no te gusta el twincest o el contenido, por favor no sigas aqui.

Land Chat

~*~Galery´s

ALL ABOUT THE TWIN APP

~*Calendar

octubre 2011
L M X J V S D
« sep   nov »
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  
Ir a Videos by Kazzy
Ir a Autores Tokio Hotel Fics

Map