Tom Kaulitz era un escritor como cualquier otro, que atravesaba una crisis artística. Lo único que deseaba era terminar su libro, pero jamás pensó que aquel personaje al que había dedicado tanto fuese una persona real. Simplemente, Bill Trümper no podía existir… era alguien demasiado perfecto e irreal para vivir en el mundo real. ¿Cómo podía aparecer de pronto en su vida y apreciar todos esos pequeños detalles en los que Tom había dejado de creer?
Todo lo que el hombre es capaz de imaginar, es susceptible de existir. –Julio Verne.
.
.
.
















.::Recent Coments::.