Entre la bala y la pared
Capítulo 1
Pisé a fondo el acelerador a fondo. Ya lo tenía. Informé de mi situación:
- Aquí Bill Kaulitz, número de coche patrulla 8792. Tengo al sujeto. Conduce un Ferrari ff de color rojo con matrícula B-CS-7669, circulamos a gran velocidad atravesando la calle Danziger Straße. Solicito refuerzos.
- Recibido Sr. Kaulitz –contestaron desde el otro lado del walkie talkie-.
Me situé justo detrás de él, conducía de forma temeraria y agresiva esquivando muchos otros coches sin preocuparse de la velocidad que llevaba, pues me superaba en caballos seguro, pero nadie superaba mi destreza y agilidad a la hora de conducir a así que me acerque y sin contemplaciones embestí la parte trasera de su vehículo. Él pareció inmutarse y acelero sin ninguna complicación. Furioso agarré mi pistola y le quité el seguro, bajé la ventanilla. Saqué mi mano y la cabeza, apuntando y comencé a disparar a las ruedas. Escuché el estallido de un neumático y volví a conducir con las dos manos dejando la pistola en el asiento del copiloto y mire por el retrovisor. Al comprobar que otros dos coches patrulla me seguían, me armé de valor y acelere embistiendo el coche por la parte de la rueda pinchada haciendo que el mismo diera la vuelta haciendo un trompo parándolo en seco. No lo dudé y cogiendo la pistola bajé rápidamente apuntando hacia el conductor el cual me vio, sonrió y levantó las manos.
- ¡Quieto! -grité impotente- ¡sal del vehículo con las manos en alto!
Cambió su cara por odio y rabia y abrió la puerta del coche saliendo tranquilamente sin alterarse.
- ¿Qué ocurre agente? –comento en tono de burla- ¿Sobrepasé el límite de velocidad? -aquello me desespero, hirvió mi sangre y me dirigí hacia el agarrándole de las rastas le voltee contra el coche, en el momento en que llegaron mis compañeros-.
- Tom Trümper queda detenido y acusado de violación, tráfico de drogas, falseo de dinero, asesinato y robo… -comenté a medida que le esposaba y se lo llevaban mis compañeros-.
- Eh poli… -llamó mi atención- ¿es robar lo que ya fue robado?
- Tienes todo el derecho a permanecer en silencio –objete acercándome a él y metiéndolo de un empujón en el coche-.
- Buen trabajo Kaulitz –me felicitó mi jefe-.
- Gracias Bushido, pero para eso estamos… -comenté-.
Cada uno montamos en nuestro coche y seguimos para seguir haciendo el turno de noche. Mi compañero Gustav, se encontraba de baja a causa de una extraña gripe, así que no me quedaba más remedio que hacerlo solo esta noche. Sería una larga noche…
4 Comentarios






















.::Recent Coments::.